Por vacaciones alargamos nuestro tiempo de entrega. Todos los pedidos realizados hasta el 21/8 se entregarán a partir del día 24/8.
Haz tu pedido antes del 21/08 y consigue un 10% de descuento en TODO (cupón: DESCUENTO10)
Responderemos vuestros emails el 22/08: atencioncliente@mochilas-bolsos.com ¡Buen verano a todos!

La magia de San Juan con mi mochila Coronel Tapioca

mochila Coronel Tapioca

Mi mochila Coronel Tapioca y yo, estábamos deseando vivir una noche inolvidable.

La noche de San Juan es aquella en la que nos soltamos y soñamos. La noche del fuego es una noche en que celebramos la llegada del esperado verano. Esa noche que muchos esperan ansiosamente y otros recuerdan esa noche que vivieron intensamente. Yo os voy a contar una noche de San Juan que yo viví.Preparé cuidadosamente todo lo necesario en mi mochila Coronel Tapioca para vivir esa mágica noche. Me faltaba aun ir a buscar una cosa importante para esa noche, los petardos. Tengo que reconocer que nunca he sido un gran amante de los petardos. Pero los petardos forman parte de esa mágica noche, o sea que no podían faltar. Así empezaba aquel día, un día en que las horas pasaban lentas, costaría llegar la noche.

 

Todo lo necesario ya estaba preparado en la mochila Coronel Tapioca ya estaba preparada para la hechizante noche…

Cuenta la leyenda que en su momento la gente sintió la necesidad de estrechar vínculos. La leyenda dice que en la noche de San Juan se empezaron a encender hogueras. El motivo era que se creía que el poder del fuego le daba fuerza al sol. Esa fuerza que repercutía en el astro rey le hacia mas fuerte, mas positivo. La noche de San Juan nos sirve para quemar todo aquello que ya no usamos. Es una noche en la que queremos ver toda la negatividad envuelta en fuego. San Juan es la noche en que se piden los mas secretos deseos. Esos deseos inconfesables y que solo le contamos en secreto al fuego.

 

El fuego despierta pasiones y potencia inquietudes, el fuego es mágico como pocas cosas .

Después del largo día, recibí la llamada de mis amigos que me venían a recoger. Era el momento de coger mi mochila Coronel Tapioca y prepararme para esa noche. En el ultimo momento al salir de casa, me cuenta que tenia que ser previsor. Al mirar hacia el oeste vi unas nubes amenazadoras. En esos momentos pensé que lo mejor era coger un paraguas. Ya con el paraguas en mi mochila Coronel Tapioca, era el momento de emprender la marcha. Mi amiga Ana me pidió que sacara de bolso bandolera de mujer un CD que había grabado. Iker puso el CD en el coche y realmente era una música muy pegadiza. Con la música a tope y camino de la playa, la fiesta ya había empezado!

 

mochila Coronel Tapioca

 

La noche de San Juan se sabe como va a empezar, pero nunca como va a acabar…

 

La noche de San Juan viene envuelta en un inquietante misticismo. Hay costumbres y tradiciones que tampoco escapan de esa mágica noche. En las ciudades con playa es muy común bajar a ella y vivir esa noche en la arena. La tradición manda llevarse comida y sobre todo bebida. Una de  las cosas mas comunes es hacer un corrillo sentados. El fuego es el rey de la noche y eso no escapa a nadie. Hacer locuras en torno a ese mágico fuego también forma parte de la fiesta. Una de las tradiciones que no pueden faltar esa noche son los petardos. Esos petardos que siempre son amados por unos y odiados por otros. Las tradiciones tienen a perder su arraigo popular. pero la noche de San Juan resiste con todo su esplendor.

 

mochila Coronel Tapioca

 

Mi primer grito al llegar a la playa fue, Wow que limpia esta el agua!

Cuando llegamos a la playa, nos esperaban el resto de amigos. Julio ya había sacado el bañador de su mochila Totto y estaba en el agua. Deje mi mochila Coronel Tapioca al lado de la de mis amigos. El sol iba poco a poco languideciendo, se resistía a marchar. Es como si no quisiera perderse esa noche. Nos fuimos sentando en corrillo, era el momento de comer alguna cosa. Reconozco que soy un fan de la tortilla y Sofía me dijo que había traído. Saque de mi bolso esa tortilla, al verla aun me había entrado mas hambre!. Ahora si que el sol ya nos abandonaba, el día mas largo nos abandonaba. La peligrosa y conocida agua de Valencia era la bebida que corría para todos. La rumba sonaba y resonaba, dando una alegría genial a esos momentos.

 

 

 

¿Conocéis algún otro caso, en que la noche mas corta sea mucho mas vivida que el día mas largo?

El protagonista principal ya había llegado, el fuego ya estaba ardiendo. De mi mochila Coronel Tapioca saque una traca. Había llegado el momento de hacer un poco de ruido!. Después de la mochila Coronel Tapioca un barreno, que reconozco no me gustan. Os contare la verdad y ahora que no me oye nadie. Solo quería tirar el barreno para impresionar a la chica que tanto me gustaba, a Sandra. El fuego estaba creciendo y era ya el gran protagonista de la escena. Me atreví a saltar por una parte lateral por encima del fuego. Ya se que me diréis que es peligroso. Pero la noche era una locura de diversión que no tenia fin. La noche de San Juan y su magia se estaban expresando en el ambiente. El hechizo del fuego se fusionaba con la alegría.

 

Pocas cosas hay tan mágicas como mirar fijamente el juego de colores de un fuego.

Había llegado el momento de coger la toalla de mi mochila Coronel Tapioca. Junto con Mario y Iker nos fuimos hacia la opaca agua. Por suerte había luna llena y la noche no estaba tan oscura. La luna llena tampoco se había querido perder la fiesta, la noche parecía diseñada por un mago! La sombría agua estaba caliente, el sol del día se había encargado de dejarla preparada. Las chicas no se atrevían a bañarse, hasta que la mas lanzada cogió la delantera. Mireia sacó de su mochila-bolso su bañador y se fue a cambiar detrás de unos matorrales. El desparpajo de Mireia era tan grande, que la palabra vergüenza se olvido al nacer ya de ella. Cristina cogió de su bolso de verano una pequeña toalla y también se apuntó al baño!

 

La lluvia, ese fenómeno meteorológico que tanto nos molesta, pero que esa noche fue bajo mi paraguas divina 

La noche corría sin parar y el fuego empezaba a dar muestras de que su fin estaba cerca. también la noche avanzaba, recordándonos que la vuelta a casa estaba cerca. Con la noche oscura y la alegría no habíamos reparado en una cosa. El cielo se había convertido en un mar de amenazantes nubes. Esas nubes habían venido con una misión, y aunque tímidamente estaban dispuestas a demostrarlo. De repente Mario grita: esta lloviendo! note en mi piel una gota, dos, tres…si, esta lloviendo!. Fuimos corriendo a donde estaban Sandra y Sofía junto con nuestras mochilas y sus bolsos. En esos momentos recordé que en mi mochila Coronel Tapioca tenia un paraguas. Sofía también tenia un paraguas plegable de mujer y se puso bajo el con Iker. Esa lluvia era la excusa perfecta para refugiarme en mi paraguas con Sandra.

 

mochila Coronel Tapioca

 

La noche despierta los sentidos y su inquietante oscuridad nos permite hacer volar a nuestra imaginación…

Sofía saco de su bolsa isotérmica unas cervezas y aun estaban frescas. El ruido de una fina lluvia en el paraguas, casi le daba un divertido y especial encanto al final de la noche.  Mireia saco de su bolso Slang una funda de plástico grande. De repente se puso a bailar bajo la lluvia, cantando como Frank Sinatra. El fuego de San Juan ya estaba rematado por la lluvia. La noche estaba tocando a su fin…¿era el momento de lanzarme con Sandra?. La noche mas corta del año toco a su fin. El encantamiento y la brujería de esa noche son especiales. La noche de San Juan despierta los sentidos y esa noche no fue diferente. Guarde en mi mochila Coronel Tapioca la mojada toalla y el paraguas plegable. Era el momento de marchar.

 

Ah! os preguntareis que pasó con Sandra. Es secreto…lo que se vive en la noche de San Juan, en esa noche queda.

Suscríbete a la newsletter para estar al corriente de futuras promociones y noticias de tu interés.

Además, si te registras ahora conseguirás un
descuento del 5% para tu primera compra.